Curso de meditación

La mayoría de nosotros estamos dominados casi todo el tiempo por nuestros pensamientos y emociones. Lo anterior nos lleva a pensar que somos estos pensamientos y sentimientos. La meditación es el espacio para experimentar solamente, sin interferencia del cuerpo o de la mente.

Es un estado natural, sin embargo hemos olvidado cómo tener acceso a él.  Los métodos para meditar son técnicas o herramientas para crear un ambiente interno que nos facilite la desconexión del cuerpo-mente, a fin de que uno simplemente sea. Si bien, inicialmente ayuda tomar un tiempo para practicar un método de meditación estructurado, hay varias técnicas que se practican en el contexto de la vida cotidiana: En el trabajo, en el tiempo libre, solo o en compañía.

Greta Adams - Meditación

Los métodos son necesarios sólo hasta que el estado de meditación, de relajación consciente, de conciencia y de estar centrado, forma parte de uno, no como una experiencia pasajera, sino como algo tan intrínseco como, digamos, el respirar. La meditación no es un esfuerzo mental, ni una manera de controlar la mente. El esfuerzo y el control crean tensión, y la tensión es la antítesis del estado de meditación.

Además, no es necesario controlar la mente, sino sólo entenderla y ver cómo funciona. El meditador no necesita domesticar su mente, ser más cuidadoso, sino crecer más en conciencia. Los beneficios de la meditación son múltiples. El más importante es la habilidad para relajarse y ser consciente sin ningún esfuerzo. ¡Son herramientas útiles simplemente para todas las personas!

Resumen del artículo “La meditación, en el tubo de ensayo”

“Desde los años setenta del siglo XX se han realizado más de 500  investigaciones sobre  los efectos fisiológicos, psicológicos y sociológicos de esta práctica introspectiva, según la revisión de la literatura científica que ha realizado Mónica Rodríguez Zafra, profesora de Psicobiología en la Universidad de Educación a Distancia. “Durante la meditación se produce un patrón fisiológico que se caracteriza por un estado de alerta relajada: mientras se produce un estado de relajación del sistema nervioso periférico, también se produce un estado de activación del sistema nervioso central”, dice Rodríguez Zafra en el diario “El País”.

Como los efectos están mediatizados por el sistema nervioso central, el entrenamiento y la práctica continuada en esta técnica, añade la investigadora, produce cambios en el modo en el que el sistema nervioso responde a los estímulos externos y a la pérdida de su homeostasis interna. “Se produce una mejora en la capacidad de respuesta del organismo y una mayor facilidad para recuperar el equilibrio homeostático, que se altera en respuesta a situaciones o estímulos estresantes”.

¿Podemos desarrollar el cerebro practicando la meditación? Varios monjes tibetanos con hasta 50.000 horas de experiencia en introspección y un grupo de novatos se prestaron en el año 2005 a un curioso experimentó. El neurólogo Richard Davidson, de la Universidad de Wisconsin (Estados Unidos), comparó la actividad cerebral de los participantes mientras meditaban.

Mediante técnicas de neuroimagen demostraron que los monjes presentaban una gran actividad en una zona del cerebro situada detrás del lado izquierdo de la frente, en la corteza prefrontal izquierda.

Él resultado, publicado en la revista Proceedings National Academy of Sciences, muestra diferencias importantes. Las mediciones registraron una altísima amplitud de ondas gamma en el cerebro de los monjes porque durante la meditación conseguían sincronizar un número de neuronas muy elevado. Se cree que las ondas gamma expresan la actividad neuronal que entrelaza circuitos cerebrales distantes entre sí y, por tanto, reflejan una actividad mental superior.

Davidson afirma: “El entrenamiento mental puede llevar al cerebro a un nivel muy elevado de conciencia”. Otros científicos aventuran que la práctica del yoga y la meditación podrían aminorar el dolor.

El japonés Ryusuke Kakigi, del Instituto Nacional para Ciencias Fisiológicas en Okazaki (Japón), ha comparado la actividad cerebral de un maestro de yoga mientras realizaba la introspección. Fue sometido junto a otras 60 personas a una estimulación dolorosa por láser. Sólo el maestro no sintió el dolor. “Creemos que el entrenamiento en las técnicas de la meditación causó un cambio psicológico extremo”, dicen los investigadores.

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